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Brandon Smith - Los Elitistas Globales No Son Humanos

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A menudo se ha dicho que ver o tratar a las personas en general como intrínsecamente diferentes [to otherize] puede ser peligroso, y específicamente considerar a los enemigos como extraños o diferentes puede ser tácticamente perjudicial. En particular, cuando usted afirma una especie de ventaja genética imaginada ello puede conducir a un falso sentido de superioridad sobre aquella gente. También puede conducir a peligrosas generalizaciones de grupos enormes cuando usted clasifica y encasilla a millones como siendo exactamente lo mismo cuando eso es racionalmente imposible. Sin embargo, considerar a otros como extraños es quizá la única opción cuando uno se enfrenta con un tipo muy particular de personas que abraza una clase muy particular de ideología; considerarlos como diferentes puede llegar a ser un asunto de supervivencia.

Estoy hablando, por supuesto, de los globalistas.

No me refiero a los sujetos de bajo nivel y tontos útiles dentro del impulso o "movimiento" globalista, porque muchos de ellos simplemente representan una credulidad o estupidez subyacente entre la gente atraída al mundo innato de la academia. En vez de eso, me estoy refiriendo a la gente que está detrás de la cortina, los autoproclamados "globalistas" o internacionalistas que se han posicionado en centros de poder estratégicos.

Hablo de la gente que influye o derechamente controla la política del gobierno y que está sobre los hombros de funcionarios supuestamente libremente elegidos. Hablo de la gente que influye en la seguridad o inseguridad económica por medio de conglomerados bancarios centrales que no responden ante nadie. Hablo de los hombres y mujeres que desean dictar el destino de miles de millones de personas.

Esa gente no es fácilmente identificable por nada aparte de su retórica y acciones. Dicha gente está compuesta por diversos grupos étnicos. Ellos hacen sus anuncios desde todos los rincones del planeta. Ellos no están suscritos a ninguna doctrina espiritual, pero públicamente se dedican a muchas religiones diferentes como un medio de "calzar" con el ciudadano común. El Globalismo ES su religión. ¿Y su dios? Bueno; ellos se ven a sí mismos como dioses.

Para ser un globalista, sin embargo, uno tiene que hacer más que simplemente suscribir los principios del globalismo; hay un un asunto de rasgos de carácter y acciones que deben ser examinados.

Después de estudiar el comportamiento de los globalistas y sus organizaciones durante un tiempo, he notado que sus patrones psicológicos tienden a corresponder con un preciso grupo de gente que es mejor descrita como "criminalmente demente". Más exactamente, los globalistas se comportan como sociópatas y psicópatas narcisistas que pueden desempeñarse y camuflarse bien en la sociedad [high-functioning]. Pero ¿cuáles son los rasgos de tales personas? Echemos un vistazo a algunos de ellos...

Falso Sentido de Superioridad - Auto-Agrandamiento

Cada persona quiere ser vista como importante o única. Pero los sociópatas narcisistas creen que ellos tienen derecho a un tratamiento especial y se ven a sí mismos como estando por encima de las leyes y los detalles de la sociedad normal. Ellos a veces procuran justificar esa actitud mediante "logros", y luchando por posiciones de poder e influencia a fin de reforzar la noción de que ellos son especiales comparados con otros.

Por supuesto, el poder es por lo general un constructo artificial, porque el único poder que tenemos sobre otros es el poder que ellos nos dan, a sabiendas o inconscientemente. El poder no lo hace especial a uno. El sociópata narcisista, sin embargo, no hace tales diferenciaciones. Él sólo distingue entre la gente que se esfuerza por el dominio y todos los demás. En su mente, la gente que desea fervientemente el poder es una sub-especie superior, mientras que las personas que no ambicionan el poder son consideradas como insectos.

Francamente, no veo ninguna razón de por qué no deberíamos hacer la misma tajante declaración, sólo que al revés.

Los sociópatas y psicópatas narcisistas están afectados con visiones de una supuesta grandeza. Ellos no ven el contenido de sus logros como necesariamente importante, es decir, piensan que ellos nacieron grandes, y por lo tanto no les corresponde llevar a cabo nada que sirva para ayudar a otros o hacer progresar el conocimiento de la Humanidad. Ellos no se preocupan por demostrar su grandeza mediante logros legítimos, sino que sólo les importa que la gente CREA que ellos son especiales, que ellos han sido escogidos.

Manipulación y Coerción

Un sociópata narcisista usualmente prefiere conseguir de manera fácil lo que quiere. Ellos esperan que la gente les rinda adoración y les entregue el control automáticamente. Pero si ellos no consiguen lo que quieren por las vías normales, usarán cualquier medio que esté a su disposición.

Aquello por lo general incluye la amenaza de la fuerza o el uso de la fuerza, el uso de la tortura, el uso de complicadas mentiras y argucias para empujar hacia una esquina a quien han escogido como blanco (para hacerlos comportarse en una manera específica), el uso del condicionamiento psicológico (moldeando la conducta, por lo general mediante creación de respuestas al miedo), y también el uso de manipulaciones psicológicas para hacer dudar a su blanco de todo en lo que éste cree y percibe (acusándolo de estar "loco" si no adhiere a la retorcida visión del mundo que tiene el narcisista).

Por supuesto, esa clase de persona desequilibrada realmente nunca está satisfecha, ni siquiera cuando consiguen realmente lo que quieren. Ellos siempre quieren más, siempre hay algo más que ellos necesitan para llenar su interminable vacío interior.

Carencia de Empatía por Otros

No todos los narcisistas son sociópatas, pero la mayor parte de los sociópatas son narcisistas. Cuando hablamos de narcisistas, es importante recordar que hay diversos grados de ese cáncer psicológico. Cuando menciono a los globalistas en particular como "narcisistas", me refiero a su propensión a ser narcisistas de alto desempeño, con tendencias sociopáticas. En otras palabras, ellos son narcisistas que no sólo tienen un inflado sentido de la propia valía sino que además carecen de empatía y conciencia. Ellos están dispuestos a dañar a otros a cualquier grado para conseguir al momento lo que quieren, a la vez que piensan que pueden evitar las consecuencias de actuar así.

 Está también el asunto de la diferencia entre sociópatas y psicópatas. Esto es un poco difícil de describir por ser ellos tan similares en muchos respectos. Yo lo pondría de esta manera: mientras los sociópatas, por una parte, persiguen un objetivo y están dispuestos a pisotear a la gente para conseguirlo, los psicópatas, por su parte, pisotean a la gente incluso cuando ellos no tienen un objetivo en mente. Es decir, el psicópata disfruta del acto de destrucción; lo que ellos más quieren es el dolor de otra gente.

Los sociópatas y los psicópatas ambos parecen impregnar las filas de las instituciones globalistas. Algunos de ellos quieren construír un ídolo para sí mismos sin que les importe a quiénes dañen durante el proceso. Algunos de ellos obtienen un gran placer de simplemente hacer daño a tantas personas como les sea posible.

Desesperada Necesidad de Adoración

A los sociópatas narcisistas no les basta alcanzar un nivel de respeto por medio de la coacción. En último término, lo que ellos quieren es que las masas humildes ACEPTEN voluntariamente su grandeza como algo absoluto, como un hecho obvio e indiscutible de la vida. Lo que ellos quieren es reverencia y lealtad. Como ya mencioné, ellos quieren ser tratados como dioses por la gente que está alrededor de ellos, y si son particularmente ambiciosos, por cada uno en el mundo.

Ésta es en realidad una extraña dinámica, ya que requiere un conjunto de tramas y manipulaciones altamente elaboradas. Si uno no es una gran persona, mucho menos alguien divino, la cantidad de condicionamiento psicológico necesario para convencer a la gente es, por lo demás, sustancial. Esto hace del sociópata narcisista un potencial esclavo de sus propias conspiraciones incesantemente ideadas; las mentiras y maquinaciones se acumulan sobre otras mentiras y maquinaciones en la búsqueda de algo que ellos nunca conseguirán realmente.

Los Globalistas Son No-Humanos Psicológicamente Destruídos

En el mundo de análisis alternativos y periodismo investigador es bastante común encontrarse con gente que atribuye un status de otro mundo a los globalistas. Algunas personas los ven como una representación del bíblico Apocalipsis, como agentes serviles de las profundidades del infierno. Otros los ven como literalmente alienígenas, seres interdimensionales que se hacen pasar por humanos. Y mientras muchos se reirán de tal gente como locos marginales que creen en conspiraciones, pienso que es importante entender por qué ellos ven a los globalistas de esa manera.

Cuando uno se ve enfrentado con el verdadero mal, el mal organizado, que carece de toda preocupación o remordimiento, uno puede verse tentado a formular explicaciones sobrenaturales. No estoy seguro de que yo esté contra esa idea.

Los globalistas presentan la mayoría, si es que no todos, de los signos reveladores de los sociópatas narcisistas, incluyendo su falta de conciencia y brújula moral. Si bien hay muchas definiciones de lo que nos hace ser humanos, hay una especie de exigencia universal independientemente de la cultura, a saber, la exigencia de algo como un alma.

¿Qué hace a un alma serlo?. ¿Un deseo básico, por ejemplo, de hacer por otros lo correcto, incluso si eso significa no conseguir lo que queremos todo el tiempo? Éste es un buen punto de partida, pero hay más que eso.

Los psicólogos y los científicos durante muchas décadas han encontrado un patrón de rasgos de carácter inherentes integrado en la psique humana, rasgos presentes en la gente desde el momento del nacimiento, que está fuera de las influencias del ambiente social. Carl Jung fue el principal experto en este campo de las "cualidades arquetípicas", con un vasto catálogo de estudio de casos de todo el mundo, incluyendo estudios en el África tribal. Una parte importante del conocimiento arquetípico o innato y de los rasgos de carácter es la noción de bien y mal; nacemos entendiendo que ciertos comportamientos son constructivos mientras otros son destructivos y detestables. Ésta es muy probablemente la fuente de lo que llamamos "conciencia".

Desafortunadamente, no toda la gente nace con una conciencia. En algunas personas, la diferencia entre el bien y el mal o entre la conducta constructiva y la destructiva es tratada como borrosa o frívola. Jung y otros psicólogos etiquetan a este subconjunto de nuestra especie como sociópatas y psicópatas "latentes". Juntos, ellos componen alrededor del 10% de cualquier cultura o grupo dados. Muchos de ellos permanecen "latentes" y más o menos inofensivos durante todas sus vidas, a menos que ciertas condiciones ambientales inestables proporcionen el combustible para el funcionamiento defectuoso de ellos. Alrededor del 1% nace como sociópatas y psicópatas con todas sus características. Éstos son lo que yo llamaría los "no-humanos".

Esto es porque el narcisismo y la sociopatía de alto nivel no son "enfermedades mentales" tradicionales sino rasgos de carácter profundamente enraizados. Un sociópata narcisista no puede ser "curado" de su dolencia, porque no se trata de una dolencia sino de aquello en lo que él consiste. Si usted pudiese arrebatarle el narcisismo y la sociopatía, no le quedaría nada a la personalidad de él.

Cuando una persona normal entra en contacto con alguien que no tiene ninguna conciencia inherente, hay un retroceso inmediato, una sensación de que ella acaba de encontrarse con un monstruo. Ésta no es una exageración, esto es completamente exacto.

Los narcisistas y sociópatas de alto nivel son físicamente humanos por supuesto, pero si mirásemos detenidamente una representación visual de su psique, encontraríamos una tierra baldía estéril, un lugar donde los espíritus malignos están al acecho. Ellos no sueñan como sueña la gente normal. Ellos no sienten alegría de la manera en que la gente normal la siente. Ellos no sienten satisfacción por cosas que comúnmente llenan de optimismo al resto de nosotros. Ellos son incapaces de amor por los demás. Son incapaces de arrepentirse por sus acciones, y sólo alguna vez sienten remordimiento por no haber podido conseguir lo que quieren. Ellos no ven a las demás personas como individuos sino como instrumentos para ser explotados.

Ser sociopático no significa, sin embargo, que ellos sean ignorantes de lo que hace funcionar al resto de nosotros. Por el contrario, los sociópatas son muy buenos en identificar los deseos personales y los impulsos de los otros, e imitan a la gente en una forma que los hace parecer "humanos". Ellos son parásitos por naturaleza, y por eso ellos tienen que ser capaces de acercarse a sus víctimas huéspedes si es que han de sobrevivir.

La dinámica globalista es interesante en tanto es un ejemplo de sociopatía narcisista organizada. Los globalistas han estado al frente de numerosas guerras, colapsos económicos y tiranías durante los años, todo lo cual al final termina en un gran sufrimiento para las masas. Contrariamente a la creencia popular, los sociópatas y los psicópatas realmente trabajan juntos en pro de un objetivo común, ya que existe un sentimiento de mutuo beneficio. De hecho, esos seres parecen, de extrañas maneras, gravitar unos en torno a otros. Es mi creencia que las jerarquías globalistas en verdad buscan gente con personalidades narcisistas y sociopáticas, lo cual hacen deliberadamente cuando ellos desean aumentar sus filas. Éstos parecen ser los únicos aspectos que todos ellos tienen en común.

Ésta es absolutamente una "teoría de conspiración", lo sé. Pero mírelo de esta forma: ¿de qué otro modo podemos explicar sus tendencias y comportamientos? Si la aniquilación organizada fuera un valor intrínseco de la Humanidad, entonces habríamos muerto hace mucho. Los globalistas, no obstante, no son humanos. Ellos son algo opuesto, y si usted no entiende esta verdad central, ellos pueden ser desconcertantes y aterradores.–

 

http://editorial-streicher.blogspot.com/2019/03/brandon-smith-los-elitistas-globales-no.html

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