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Iker Jiménez y la censura de lo “políticamente correcto”

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J.L. Antonaya

La libertad es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere escuchar”
George Orwell

Iker Jiménez, un periodista libre contra el Pensamiento Único.
http://signatusblog.blogspot.com.es/2016/01/iker-jimenez-un-periodista-libre-contra.html

Al hablar de cualquier asunto actual relacionado con la libertad de expresión, es inevitable evocar a George Orwell. Si en su genial fábula”Rebelión en la Granja”, Orwell retrató la génesis, desarrollo y desenlace de cualquier régimen comunista, en “1984” anticipó los parámetros de lo que sería la obra de ingeniería social iniciada en 1945.
Todos los hitos de la imprescindible novela se corresponden, punto por punto, con los dogmas, rutinas y tendencias de esa inquisición a medio camino entre lo cursi y lo sectario que se ha dado en llamar “pensamiento políticamente correcto”:
La Neolengua orwelliana tiene su correspondencia en esa rebuscada, artificiosa e hipócrita acumulación de eufemismos que obliga a llamar a los negros “afroamericanos” o “subsaharianos”, a los maricas “gays”, a los moros “magrebíes” y a los estafadores “diputados” o “ministros”. También obliga, bajo pena de excomunión del sanedrín giliprogre, a evitar el plural genérico y a la innecesaria duplicación de cualquier sustantivo (niños y niñas, jóvenes y jóvenas, miembros y miembras, gilipollos y gilipollas…)

Esto no pasaría de ser una pintoresca muestra de estupidez y cursilería si no escondiese el propósito de troquelar nuestras mentes para imponernos la ideología de género y el multiculturalismo genocida.

La Policía del Pensamiento de “1984” es, en la actualidad, la compleja red de “observatorios”, oenegés subvencionadas y lobbys que velan por la ortodoxia del dogma multicultural.

Si en la novela orwelliana los Ministerios tenían nombres absolutamente contradictorios con su naturaleza y función  -el Ministerio de la Verdad era el encargado de manipular la Historia, el del Amor, el de administrar castigos y torturas…- estos lobbys inquisitoriales también suelen llamarse cosas como “SOS Racismo” cuando promueven el racismo antiblanco, “Liga Antidifamación” cuando se dedican a difamar y matar civilmente a cualquiera que ose atacar a cierto pueblo de “elegidos”, “Movimiento por la Tolerancia” cuando defienden la intolerancia más sectaria hacia cualquier intento de defensa de la sociedad frente al multiculturalismo obligatorio o “Agrupaciones de Memoria Histórica” cuando se dedican a manipular y tergiversar hechos históricos.
Al igual que en la novela, también tenemos un Minuto de Odio en forma de persecución legal y demonización de cualquiera que cuestione el orden establecido. Esta demonización se ejerce mediante palabras “malditas” que, por sí solas, significan la execración y el descrédito hacia cualquiera a quien se dirijan: “fascista”, “homófobo”, “machista”, “antisemita”, “racista” etc…

Que en mitad de esta distopía orwelliana en la que los periodistas, tertulianos de las diversas ganaderías mediáticas, “intelectuales” domesticados y demás voceros del Pensamiento Único repiten como loros las consignas que les dictan, surja un periodista que no se deja manipular y que informa sobre lo que ve, es algo tan insólito y heroico que a muchos nos reconcilia con la esperanza de que no todo está perdido.
Ha bastado que Iker Jiménez constatara públicamente uno de los hechos que la Corrección Política ha ocultado -la inacción de la policía en algunos países que han sufrido las agresiones sexuales de los “refugiados” islámicos – para que todos los palmeros, corifeos y papanatas de la ortodoxia progre se hayan desgañitado insultándolo.

En estos tiempos de endofobia obligatoria, de degeneración subvencionada y de hipocresía reglamentaria, no hay mejor aval para constatar la bonhomía, honradez y valor de alguien que el hecho de que sea atacado por la piara políticamente correcta.
Si siempre he admirado a Iker Jiménez por su rigor profesional y por sus magníficos programas, ahora también lo admiro por su valor y su coherencia.

https://adversariometapolitico.wordpress.com/2016/01/28/iker-jimenez-y-la-censura-de-lo-politicamente-correcto/

 

 

 

 

 

 

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